Recomendaciones Internacionales: ¿conservadoras u optimistas? (Cap. 1)

Vivimos en la Sociedad del protocolo. En todos los ámbitos se establecen para, por una parte, estandarizar la forma de hacer las cosas, pero, no nos engañemos, también como modo de eludir responsabilidades. Cualquier decisión profesional que esté apoyada en una Normativa o Recomendación avalada por una Institución Nacional o Internacional, suele eximir al propio profesional dado que él solamente ha seguido el procedimiento establecido.

En nuestro ámbito de Ingeniería Marítima, no somos la excepción y buscamos siempre en las Recomendaciones Internacionales la solución a nuestros problemas. Nuestro «santasanctorum» está formado por la ROM (en España), el PIANC, la IMO, DNV, OCIMF, SIGTTO, etc… y sus directrices se vuelven sagradas en el sector.

En general, existen una serie de creencias sobre la aplicación de estas Recomendaciones que están ampliamente extendidas pero que no siempre se ajustan en la realidad. Entre otras se me ocurren las siguientes:

  • Las recomendaciones son deterministas y por lo tanto conservadoras. Luego, si cumplo con ellas estoy del lado de la seguridad y puedo estar tranquilo.
  • Si hago estudios adicionales (tal y como las propias Recomendaciones establecen) sólo será para optimizar los resultados. Es decir, siempre los resultados saldrán «mejores» que los de aplicar las recomendaciones de forma pura y dura.
  • La «famosa» tabla de la «Recomendación X» o la figura de la «Recomendación Y» son el criterio a aplicar, sin muchas veces entender todo el texto que las acompaña y las matiza.
  • Si no hay una Recomendación específica para mi problema, puedo aplicar algo parecido y no pasa nada.

En este primer capítulo voy a intentar poner un ejemplo de la primera de estas creencias. Prometo, seguir con las demás, en capítulos posteriores. Además, intentaré ahondar en la problemática de la aplicación de las Recomendaciones y los problemas que a veces (más de las que creemos) plantea.

Las recomendaciones son deterministas y por lo tanto conservadoras. En un Puerto del Norte de España, de cuyo nombre no quiero acordarme, se construyó una terminal de LNG en el arranque del dique de abrigo, que tiene más de 2 km de longitud. Aparentemente, lugar más abrigado es difícil de encontrar y en la zona hay otros atraques que funcionan normalmente bien. La recomendación de la ROM (2.0-11 y 3.1-99) establece la paralización de las operaciones de carga para este tipo de buques en 1.5 m, si la incidencia del oleaje es longitudinal, y de 1.0 m, si la incidencia es transversal. En una zona tan abrigada, en que no se espera que se alcance nunca ni el medio metro de ola, parece que no es importante la alineación del «Jetty», así que se coloca alineada con la costa, perpendicular al dique de abrigo y, por tanto, con incidencia transversal del oleaje. Pero, no hay problema, cumple la recomendación. Nunca tendremos, ni de lejos, 1.0 m de altura de ola (Hs).

Fuente: ROM 2.0-11

La terminal se construye y cuando empieza a operar, incluso con 20 cm de ola, el buque tiene tales movimientos que es imposible descargar. PROBLEMA: altos periodos de oleaje, incidiendo transversalmente provocan efectos de RESONANCIA ya que el periodo de las olas coincide con los periodos naturales de oscilación del buque.

La recomendación no era conservadora. Es más, es tremendamente optimista porque no tiene en cuenta ni las dimensiones de los buques, ni los periodos del oleaje.

Se puede pensar que entonces la «Recomendación» está mal definida. El problema es que nadie leyó que

«Lo anterior se establece sin perjuicio de que puedan establecerse otros, mayores o menores, a través de un análisis detallado de los modos de parada en el emplazamiento, considerando las condiciones y factores de proyecto, las características de la flota esperable en el atraque, las condiciones locales del puerto y los requerimientos del Promotor.»

Pueden establecerse otros «MAYORES o menores». Es decir, la suposición de que la recomendación es conservadora, no se corresponde con lo que dice el propio texto. Cual es el verdadero PROBLEMA, que las Normas, si no las aplica alguien experto en el tema, que sepa valorar y calibrar la aplicabilidad al caso de estudio concreto, se convierten en papel mojado. Sin embargo, la tentación al existir las recomendaciones es encargarle su aplicación al recién llegado.

Y esto nos lleva a uno de los primeros peligros de los «PROTOCOLOS»: el desprecio hacia la EXPERIENCIA.

En el siguiente capítulo, más.

Acerca de Gonzalo Montero

Cuestionando el mundo para intentar entenderlo
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